Aquí está el reflejo de la delicadeza del Pinot Noir, su rusticidad, simpleza y honestidad. Fue descubierto cuando nadie creía en él, pero el Despechado fue más fuerte y brilló por sí mismo. Macerado naturalmente sin molienda y fermentado en huevos de cemento con levaduras salvajes. El resultado, un vino que encontró el amor.