Pinot Noir de Nueva Zelanda, fresco y expresivo, con notas de cereza, frambuesa y sutiles toques especiados. De cuerpo medio y taninos suaves, perfecto para acompañar pastas, aves y tablas de quesos.
Ideal con carnes a la parrilla como solomillo, pato o cordero; también con pastas con salsas aromáticas y quesos semicurados, realzando fruta y especias.